Arrendar una propiedad en Bogotá puede ser una excelente fuente de ingresos pasivos, o puede convertirse en tu peor pesadilla financiera. Todo depende de a quién le entregues las llaves.
Cuando un inquilino deja de pagar, muchos propietarios descubren por las malas una dura realidad: La legislación colombiana es sumamente proteccionista con el arrendatario. En este artículo, desglosamos cómo funciona la Ley 820 de 2003 y qué debes hacer para blindar tu patrimonio.
¿A quién protege realmente la Ley 820 de arrendamiento?
La Ley 820 de 2003 regula los contratos de arrendamiento de vivienda urbana en Colombia. Aunque establece deberes para ambas partes, en la práctica, los tiempos procesales y las garantías benefician ampliamente a quien ocupa el inmueble.
Lo que NO puedes hacer (aunque sea tu casa):
- • Cambiar las cerraduras de las puertas.
- • Cortar o suspender los servicios públicos.
- • Ingresar a la propiedad sin autorización del inquilino.
- • Sacar sus pertenencias a la calle.
Cualquiera de estas acciones pueden resultar en demandas penales contra el propietario por violación de domicilio o constreñimiento ilegal.
¿Cuánto cuesta y cuánto tarda un proceso de restitución?
Si el inquilino no paga y se niega a entregar la propiedad, la única vía legal es iniciar un "Proceso de Restitución de Inmueble Arrendado". Aquí están los datos reales del mercado en Bogotá:
Tiempo
6 - 18
Meses de espera judicial
Costo Legal
$8M - $20M
Honorarios y trámites
Pérdida
100%
Del flujo de caja proyectado
Durante todo ese tiempo, tú debes seguir pagando la cuota de administración, el impuesto predial y posiblemente tu crédito hipotecario, mientras tu inmueble no genera un solo peso.
La Garantía de Pago Puntual: Tu renta, sin importar qué pase
En REXOS, hemos diseñado un protocolo de seguridad que va más allá de un contrato. Si el inquilino se atrasa, nosotros te adelantamos el pago de tu canon de arrendamiento de nuestros propios fondos mientras la póliza de seguro o nuestro equipo jurídico actúan.
Duerme tranquilo con REXOS
Tú recibes tu dinero religiosamente los primeros días de cada mes. Sin perseguir a nadie. Sin estrés financiero.
Ver Plan de Administración Segura